domingo, 30 de noviembre de 2014

Micropinión: PODEMOS, EL MIEDO DE LA 'CASTA'

El miedo de los políticos a Podemos está removiendo las poltronas de los partidos y, quizás, acelerando ciertos cambios en las estructuras de las formaciones y el rejuvenecimiento forzoso en sus filas. Eso sí, los casos de corrupción están ayudando mucho. Que la gente está más que harta de que se le tome el pelo es obvio. Que está dispuesta a probar lo que sea, como el enfermo que busca desesperadamente la salud cuando la medicina oficial no ofrece soluciones, también. Podemos ha logrado que parte de la ciudadanía, la que está más hastiada, identifique 'casta' con el cáncer del contribuyente de a pie y, especialmente, con quien se aprovecha del más débil social. El miedo siempre ha sido un arma poderosa. Y Podemos le ha metido el miedo en el cuerpo a la 'casta', la oficialidad política de un sistema, apaleado más que enfermo. tanto por el Gobierno como por partidos de la oposición.Veremos en breve si Podemos ejerce de vacuna contra la corrupción del sistema.

martes, 12 de noviembre de 2013

Wert o no Wert

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, la ha vuelto a liar. Lejos de actuar como bombero tras la controversia en torno a los fondos de las becas Erasmus, parece que su papel como pirómano del Gobierno le va como anillo al dedo.

Tras reunirse con los consejeros autonómicos y publicarse en una nota del ministerio de Educación el recorte de fondos de las becas Erasmus para el próximo curso, hoy La Vanguardia desmiente al ministro y el portavoz comunitario de Educación, Dennis Abbott, califica la nota como "completamente incorrecta" y "basura".

La Comisión Europea no piensa disminuir la aportación a España, salvo que sea el propio Gobierno español quien decida recortar su propia contribución al programa de intercambio de estudiantes. La Comisión tiene previsto aumentar el dinero atribuido a nuestro país en un 4% para el próximo curso y, de forma acumulada hasta 2020 en un 60%, siempre que el Ejecutivo español haga lo mismo.

La carita de Wert era hoy un poema en los pasillos del Congreso, abordado por los periodistas que no cesaban en sus preguntas y en transmitir al ministro cómo se las gastan ciertos portavoces de la CE ante las mentiras, con todas las letras, que han salido de su boca o de su ministerio.

Dicen que los suyos ya no saben qué hacer, porque no ganan para sustos. Incluso parece que tiene compañeros que suspiran por la primera crisis del gabinete de Rajoy, Don Mariano, para ver cómo sale del consejo su miembro más lúcido, según Sánchez Dragó.

Ahora bien. Quizás la vocación de S. Lorenzo que tiene el ministro Wert venga bien a los suyos, que más allá de buenas o malas interpretaciones, acaben por achicharrarlo, como a los torreznos.

jueves, 14 de febrero de 2013

Tragedia

El Gobierno está sumando cruces a su fuselaje. Como aquellas que pintaban los héroes de la aviación en las guerras mundiales y en aquellas otras domésticas en tierras ajenas cuando derribaban a sus enemigos.

El Gobierno está sumando cruces, pero éstas son de dolor, de desesperación, de impotencia, de abandono. Son cruces que han dejado huir la vida, el más preciado tesoro del ser humano. Cruces que se están clavando como proyectiles en la aeronave del héroe y que terminarán por abatirlo.

Están muriendo. Como si fueran víctimas de una epidemia. Como presas del desahucio porque ya no tenían dónde caerse muertos. Padres, esposas, parejas, jubilados, gente de este país nuestro que esperaba que su gobierno les echara una mano.

Sin embargo, frente a quienes se han enriquecido engañando, explotando y abusando, se han encontrado solos. Frente a quienes como depredadores despiadados se han quedado con sus casas, han puesto en la calle a familias enteras con menores y han formado gran parte del problema económico y financiero por el que atraviesa España, los muertos dejaron sus vidas.

El fuselaje de este Gobierno ya está suficientemente manchado con la sangre de quienes buscaron auxilio y se encontraron con el cañón de la indiferencia en la sien. No hizo falta empujarlos, sólo ignorarlos.
Ayer costaba creer que el grupo que sostiene al Gobierno aceptara una Iniciativa Legislativa Popular, con millón y medio de firmas para respaldarla, para establecer unos mínimos que eviten situaciones injustas en el asunto de los desahucios.

Pero al Gobierno le sobrevino una doble muerte, de una pareja madura, y por la tarde, todo cambió en el Congreso. Ha hecho falta otro suicidio hoy para que PP y PSOE acuerden solicitar la tramitación de la ILP por vía de urgencia.

Las referencias de Gürtel, Bárcenas, Mato o Sepúlveda que mojan al PP, manchan al Gobierno y salpican a Rajoy son graves, pero las muertes por suicidios que impulsan los desahucios se incrustan como balas en el fuselaje. Ésas son una vergonzosa y triste tragedia para este país.

sábado, 13 de octubre de 2012

Ética y estética

     Sólo admiro una cosa de los estadounidenses de América del Norte. Esos de las barras y estrellas por bandera, por más señas, tan distintos de los norteamericanos de los Estados Unidos Mexicanos. 
     Se trata de la intolerancia ante un político, de cualquier nivel, mentiroso. No lo perdonan. Una mentira y, como l@ pillen, se acabó la carrera. Una mentira en el ejercicio de lo público, en el manejo de los intereses generales... y adiós. 
     La cuestión no es la defensa a ultranza de las propias creencias, políticas o religiosas ante el resto de la sociedad, sino ocultar ante los ciudadanos la verdad para no verse perjudicad@ en la situación personal y profesional o viceversa.
     En esto es cierto que España es diferente. La impunidad de la mentira pública es la peor tara ética que soporta este país. La mentira es el mayor pecado moral para los polític@s por cometerla y para los ciudadan@s por consentirla.
     Uno de los problemas más profundos de la plurirrealidad española es la credibilidad de los dirigentes en los que la ciudadanía ha depositado su confianza y en los que ha delegado, de forma democrática, la gestión estatal,  de diecisiete autonomías, dos ciudades autónomas, más de medio centenar de diputaciones y de ocho mil y pico de ayuntamientos.
     La realidad de este país pluri tantas cosas empieza a tocar, aunque sea de soslayo, la cuestionable honestidad pública de quien la calle denomina "clase", designando así a una serie de representantes del pueblo o mandatarios judiciales, que disfruta de privilegios adquiridos y de los que se resiste abandonar, con o sin justificación.
      A estas alturas de la crisis especulativa, el hartazgo ciudadano es mayúsculo, la indignación superlativa y el espíritu general descreído frente a una casta que está empeñada en inmolarse. 
      Ante este panorama, en que se aprieta más a los más débiles, se amnistía a los defraudadores, se suben los impuestos para, entre otras cosas, ayudar con dinero público a los bancos y que los bancos lo agradezcan con desahucios, no es de extrañar que junto a la apatía y el cabreo del "y tú más", aparezcan "salva patrias" cargad@s de mentiras que nos ponen de los nervios. Un poquito de ética, por favor.

domingo, 22 de julio de 2012

Cuando éramos libres

La inocencia ha caracterizado la parte más noble del ser humano y la ilusión, su imaginación. La huída siempre hacia adelante por las ganas de pasar página ha tamizado con relativa rapidez las injusticias, las incomprensiones y hasta la memoria.

No hacía mucho tiempo, inocentes e ilusos, pensábamos en que una de las decisiones quizás más lúcidas de ZP podría hacerse realidad duradera.

La existencia de unos medios de comunicación públicos donde primara más la profesionalidad que el control político se ha desvanecido como un castillo de naipes, una vez más.

Las ansias por conocer la verdad más próxima a la realidad, la subjetividad más objetiva posible, la neutralidad informativa, se han tornado en un engaño de los sentidos.

Ni el sentido del deber ni el de la devoción, ni el derecho a estar informados ni el de la veracidad de lo que nos cuentan, ni con prisma ni sin él. Todo se ha ido al garete en cuanto el poder, como suele estar acostumbrado en este país, ha entrado como elefante en la cacharrería de la rtve.



Nadie entiende, incluidos algunos propios, que reconocidos profesionales, no por nombres, sino por el resultado de lo que estaban poniendo a examen de telespectadores y radioyentes, cada día o fin de semana, hayan sido barridos de la escena.


Los cambios y recambios de los mangos de las sartenes, como aquí gusta, no son buenos para la sociedad ni para la profesión. Servicio y servilismo vuelven a la palestra como choque de trenes entre los intereses y los interesados.

Si nos queríamos parecer a otros países de Europa, en esto también nos han ayudado a poner los pies en el suelo... ¡o qué nos creíamos, pobres ilusos!

Quizás también forme parte de la respuesta del porqué estamos donde estamos.


jueves, 5 de abril de 2012

¿Hijo de puta o buen profesional?

“[…] recuerdo que un día le entregué [a Manuel Ibáñez Escofet, llavors director adjunt de El Correo Catalán] un texto sobre patentes y mientras lo corregía me dijo que estaba bien. Le respondí que sí, pero que lo más interesante me habían pedido que no lo publicara y, mientras se lo explicaba, vi que empezaba a escribir. Le recordé que me habían pedido que no lo publicara y si lo hacía me iban a llamar hijo de puta. Me preguntó: “¿Qué prefieres, que mañana te llamen hijo de puta o que ahora mismo yo te diga que eres una mierda como periodista?” Total, que salió y, al día siguiente, me gritó desde la otra punta de la redacción: “Martí, ¿qué te ha dicho ese tío cuando te ha llamado?” Y le contesté: “Que soy un hijo de puta.” “Bueno, pero eres un buen periodista.” Las cosas funcionaban así.” — Josep Martí Gómez, repòrter de tota la vida, explica la seva formació professional al final dels anys 60. (via periodisme)

domingo, 8 de enero de 2012

La cosa está 'mú' mala

¡Feliz Año Nuevo! ¡Je! Tiene su gracia esto de vivir. Feliz año, je. Qué deseo tan generoso para 2012. Un año en el que, en el mejor de los casos, entramos con un e Trabajo, en lo público rebajado un 5 por ciento y en lo privado expoliado también. Un 2012 que se presenta frío. ¡Congelado, vamos! Que en lo público nos harán trabajar dos horas y media más a la semana sin más remuneración y en lo privado, ni se sabe aprovechando la ocasión. Los afortunados comienzan 2012 con empleo, muchos en precario y otros aún más.