domingo, 8 de noviembre de 2020

DIARIO DE UN CONFINAMIENTO (X). Controles

Viernes, 6 de noviembre

Empieza el segundo fin de semana en el que no se permite ni la entrada ni la salida de Andalucía, sin causa justificada. La Guardia Civil y las policías se encargan de controlar que se cumplan las restricciones de movilidad y otras medidas en la lucha contra el coronavirus.

Hemos conocido que los datos no son buenos en Andalucía. 60 personas han fallecido. Es la segunda jornada seguida en la que se alcanza esa cifra. Seis de ellas se encontraban en residencias. 4.627 personas se han contagiado en nuestra comunidad en un solo día.

En pueblos como el mío los vecinos han asumido el uso de la mascarilla como algo de la “nueva normalidad”. Las mujeres, en especial, también han añadido a sus enseres habituales de los bolsos los botecitos de geles hidroalcohólicos.



DIARIO DE UN CONFINAMIENTO (IX). Anticipación

Jueves, 5 de noviembre

La situación empeora. La pandemia continúa expandiéndose y su contención se hace harto difícil. En Andalucía se están tomando su tiempo para el análisis. Las nuevas decisiones dicen que llegarán el domingo.

Otras comunidades están cerrando bares y restaurantes y adelantando el horario del toque de queda para limitar, aún más, la movilidad de los ciudadanos. Los vecinos deberán afrontar una retirada a los cuarteles caseros antes que hasta ahora.

Si hay que buscar cosas positivas como consecuencia de la pandemia, las hay. Los mayores están aprendiendo a usar las nuevas tecnologías. Es para muchos el único recurso que les queda para estar comunicados con el exterior porque, para cuidarse, se quedan en casa.


jueves, 5 de noviembre de 2020

DIARIO DE UN CONFINAMIENTO (VIII). Plan 4.500

Miércoles, 4 de noviembre 

Aprietan las tuercas. Las comunidades endurecen las medidas para intentar frenar la expansión de la COVID-19. La ocupación de las camas de hospital y de unidades de cuidados intensivos se dispara en progresión geométrica. También el número de fallecidos es preocupante. En Andalucía se anuncia la activación del Plan 4.500. Más camas disponibloes en los centros sanitarios, dicen las autoridades, para anticiparse a lo que se espera.

Se prepara la contención de la cresta de la ola, la segunda, mientras que se espera sin esa calma tensa de los tsunamis que los primeros resultados por la restricción de movilidad generalizada sean favorables. La Junta de Andalucía ha anunciado que prepara otras cientos de camas por todo el territorio en hoteles y residencias.

En el pueblo se sigue haciendo vida de pueblo. De vez en cuando salta la preocupación porque un vecino se ha enterado que quien vive al lado de su casa está en estado de reclusión domiciliaria guardando cuarentena por contagio o por contacto con alguna persona de su entorno que ha dado positivo en el test. Y mientras tanto, la vida pasa y el ánimo de las personas mayores decae como la temperatura propia del invierno.




miércoles, 4 de noviembre de 2020

DIARIO DE UN CONFINAMIENTO (VII). Presagios

Martes, 3 de noviembre

Las calles del pueblo tienen gente, pero menos. Cuesta creer que los mayores, que salen de casa casi antes que el sol, estén temerosos por la posibilidad de contagiarse de coronavirus. A estas alturas quizás sean los más responsables.

Los números siguen poniendo los pelos de punta. Eso de la presión hospitalaria se va tornando cada vez más feo. Las plazas UCI se empiezan a llenar a un ritmo no deseado y, en cada jornada que pasa, hay que lamentar más fallecimientos.

Las autoridades andaluzas aplazan su habitual reunión de gobierno de los martes a mañana. Repasarán la situación sanitaria, además de aprobar el proyecto de los dineros que creen que necesita Andalucía el año que viene.

En el resto de España la cosa no va mejor. Tampoco en Europa, donde los países se están autoprotegiendo de forma más severa cada día que pasa. Como si ya no hubiera bastante, que también ataques terroristas en Niza y en Viena. Los austriacos están hoy de funerales. Ha sido una jornada con pocas luces y más sombras.




martes, 3 de noviembre de 2020

DIARIO DE UN CONFINAMIENTO (VI). El Aviso

Lunes, 2 de noviembre

La situación se agrava. La preocupación aumenta. Este lunes es el día en el que se ha superado el récord que existía de hospitalizaciones.

La Junta de Andalucía estudia otras medidas adicionales a las que ya están en vigor sobre restricciones de movilidad tanto en la comunidad como las provincias de Sevilla, Granada y Jaén y en otros 71 municipios.

Aún no se sabe si habrá medidas para algún municipio más de los 449 que están afectados en la actualidad por restricciones perimetrales.






lunes, 2 de noviembre de 2020

DIARIO DE UN CONFINAMIENTO (V). Canto a la vida honrando a los muertos

Domingo, 1 de noviembre

”Tosantos”. Día de visita a los cementerios. Honramos a los seres queridos que ya no están. Mientras ponemos flores y limpiamos lápidas, lamentablemente volvemos a superar 5.000 nuevos contagios por coronavirus en Andalucía.

Llevamos unas noches terroríficas. Se ha pedido a la gente que quedaran en casa este año sin festejar “Halloween”. Sin embargo,  el “truco o trato” ha sido desgarrador en algunas de nuestras ciudades. Grupos extremos y alborotadores sin ideología toman las calles con actos vandálicos.

Desde quinceañeros hasta bien entrados en la veintena se creen invulnerables ante la COVID-19, la excusa, y ante la policía, el enemigo. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado investigan orígenes y vinculaciones de estos altercados.

Los destrozos del mobiliario urbano no parece que justifiquen las acciones “negacionistas” ni de cabreados por la gestión, de la índole que sea, de la pandemia y su expansión. Quizás haya que mirar más allá de donde quieren que se dirijan las miradas.

También siguen subiendo las muertes y las hospitalizaciones. La presión en los centros y complejos sanitarios están saturando ya las posibilidades ordenarías de atención a los contagiados sintomáticos.




DIARIO DE UN CONFINAMIENTO (IV). El Desafío

Sábado, 31 de octubre

Aunque se puede deambular libremente dentro del perímetro municipal, hay menos gente en la calle. La inmensa mayoría de los viandantes llevan mascarillas. En las afueras del pueblo hay controles. Unas veces es la Guardia Civil la que interroga, otras, la Policía Local la que pide “los papeles” que sirven de salvoconducto para circular fuera de los límites establecidos o para entrar en ellos.



Las cifras de contagios y muertos se disparan. En Andalucía al primer día en que se superan las 5.000 personas contagiadas le sigue el segundo. Aún es pronto para tener resultados respecto a las medidas de restricción de movilidad, pero la cosa preocupa.

Incluso dentro del pueblo hay vecinos temerosos que se confinan en casa. Les ha calado las medidas de autoprotección. Corren bulos y corren informaciones veraces. Y se viven casos de fallecimientos por la COVID-19 duros. Parejas de mayores que mueren tras contagiarse por sus cuidadores, por personas próximas que desde tiempo atrás les estaban haciendo más fácil el resto de sus vidas.

El sábado es el día. La tarde invita, especialmente a los jóvenes, a salir a la calle, a relacionarse muchas veces de forma peligrosa y, en otras, a apostar por sumar su granito de arena en contener a esta pandemia. Copas en recintos controlados con medidas sanitarias de seguridad, que siguen, y botellones de irresponsabilidad incontestables. Hay de todo. Que conste. También entre los menos jóvenes.